Victorian Psycho, sangrientamente descarada

Festival de Sitges 2026

Maika Monroe, quien nos enamoró huyendo de horrores invisibles en It Follows, derrochando coolness en The Guest, o sosteniendo con frialdad implacable fenómenos recientes como Watcher y Longlegs, siempre nos tuvo acostumbrados al rol de la víctima fuerte, la heroína convencional acosada por el mal. Sin embargo, la actriz californiana vino a patear el tablero victorianamente en Victorian Psycho.  

En la película, Monroe nos regala a Winifred Notty, un personaje deslumbrante que habita el fascinante terreno donde la protagonista y la antagonista son exactamente la misma persona, una antiheroína de manual. 

La película nos introduce en Ensor House, la imponente mansión donde Winifred entra a trabajar como institutriz para la acomodada familia Pounds. Narrada e interpretada bajo la mirada constante de la propia Winifred, la cinta arranca con una afirmación lapidaria: “ella es la persona más cuerda que conoce”. Sobra decir que, a los pocos minutos de película, nos queda claro que estamos ante la mente de alguien profundamente perturbado.

Victorian Psycho

Lejos del encorsetamiento sombrío de los dramas góticos tradicionales, Victorian Psycho se articula como una comedia negra muy sangrienta. Mientras va avanzando no tardan en brotar espeluznantes banderas rojas que la acaudalada -y digamos- ingenua familia Pounds decide ignorar, abriendo la puerta al caos.

A medida que el metraje avanza la historia revela un complejo abanico de lecturas, que van desde la sátira de la alta sociedad hasta la revelación extraordinaria de que todos alrededor de la protagonista, son un poco psicópatas. El personaje de Winifred toma el control total de la narrativa a través del descontrol y se corona como una antiheroína desatada y libre, proclamando una especie de feminismo destructivo e icónico. 

Estructurada en capítulos y con un ritmo ágil que hace volar el tiempo, la película no pretende impresionar, sabemos todo lo del principio pero es una delicia presenciar ese lenguaje cinematográfico casi hipnotizante donde las cámaras giran febrilmente. 

Virginia Feito, autora y guionista de Victorian Psycho.  

La propia autora de la novela homónima y guionista, la madrileña Virginia Feito, estuvo presente en la proyección durante el Festival de Sitges 2026. Con un discurso magnífico nos regaló uno de los momentos más simpáticos de la jornada al bromear sobre su entorno personal: comentó entre risas que sería la primera vez que su marido, originario de Ciudad Real, vería la película con subtítulos, logrando enganchar al público desde antes de que se encendieran las luces.  

Victorian Psycho no es una película perfecta, pero su descaro y la memorable interpretación de Maika Monroe la convierten en una película que vale la pena ir a ver al cine. 

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