Hay festivales que funcionan como una sucesión de conciertos. Y luego está Primavera Sound, donde siempre acaba pasando algo más. Este año salimos del Parc del Fòrum con una sensación muy concreta: el escenario perteneció a las mujeres.
Y no es una percepción. En esta edición, el 42% de los artistas programados fueron mujeres, el 41% hombres, el 15% bandas mixtas y el 1% artistas no binarios, reafirmando una idea que Primavera lleva años defendiendo: cuando un cartel es más diverso, también es más interesante.

Primavera Sound 2026: Comenzamos esta edición con Wet Leg.
Cuando esta banda apareció hace unos años parecía imposible separar el fenómeno viral del proyecto musical. Pero en Barcelona demostraron algo mucho más interesante: ya no son la banda del momento, son una banda con identidad propia. Sobre el escenario se sintieron mucho menos interesados en reproducir el personaje que Internet construyó. Manteniendo el humor, la ironía y esa capacidad para hacer que una canción parezca espontánea aunque esté perfectamente medida. Puedes leer nuestra crónica completa aquí.
Y aunque el jueves la lluvia amenazó con cambiar el ritmo del festival por un momento, logramos disfrutar de una de las actuaciones que más queríamos ver, la de LaBlackie. Bajo una lluvia que habría vaciado cualquier otro recinto, ella siguió adelante y el público también. Hubo algo muy Primavera en ese momento: quedarse, bailar igual y convertir una situación incómoda en una anécdota más del festival.

Propuestas cargadas de originalidad y potencia.
Hay artistas que generan público y otras que generan comunidad. Lo de Ashnikko fue una celebración colectiva. El público coreó prácticamente cada canción y convirtió el concierto en una especie de rave pop, exagerada, teatral y completamente entregada. Ella dominó el escenario con una presencia inmensa.

Otro concierto que terminó convirtiéndose en conversación fue el de Amaarae. Hipnótica, elegante y completamente magnética. Su propuesta sigue demostrando que el pop global ya no necesita pedir permiso ni adaptarse a fórmulas tradicionales para llenar un escenario.

Probablemente uno de los momentos más interesantes del festival fue la actuación de Addison Rae por lo que representó. Tocando antes de The Cure, parecía que el público estaría dividido entre quienes esperaban a Robert Smith y quienes venían a verla. Pasó justo lo contrario. Las fronteras generacionales desaparecieron y durante una hora vimos convivir a fans del pop más reciente con personas que llevan décadas yendo a conciertos. Addison ya no parece una celebridad jugando a hacer música. Hay algo mucho más claro ocurriendo: está ocupando un lugar dentro del nuevo mapa del pop. Aquí en este artículo te contamos más sobre la artista.

Vivimos algo que nos esperábamos: El show sorpresa de Olivia Rodrigo.
La artista no solo nos regaló un set corto con sus grandes éxitos, también tocó un tema con Robert Smith de The Cure y el público enloqueció. Ver compartir escenario a una de las artistas más importantes del pop contemporáneo con uno de los grandes referentes de la música alternativa fue épico.

También volvimos a encontrarnos con PinkPantheress. Ya la habíamos visto antes, pero esta vez hubo algo diferente. Más confianza, más control del escenario, más conexión. Sigue teniendo esa delicadeza tan suya, pero ahora aparece acompañada de una seguridad que confirma que está entrando en otra etapa como performer.

Y por suerte ya hay fecha para volver.
Los tickets para Primavera Sound Barcelona 2027, que se celebrará del 3 al 5 de junio de 2027, ya están disponibles. Haz click aquí.




